¿Y ahora que hago?
¿Deberías enviar un email a un cliente?, ¿hacer una factura o trabajar un poco en tu atención al cliente?, ¿deberías escribir un nuevo articulo en tu blog?, ¿deberías tener una junta con tu equipo o pasar diez minutos en el teléfono?
Esta es una de esas cosas que unas personas con éxito hacen muy bien y otras que cuantas oponen.
¿Como es que decides que hacer?
Uno de los retos que tenemos al reducir las emisiones de carbono es que (hasta donde se) no existe una lista de prioridades. ¿Que es peor: Dejar tu computadora prendida toda la noche o usar un foco en vez de la luz de la ventana?. ¿Que es peor: Manejar en automóvil a Tijuana o tomar un avión con 200 personas?. ¿Conviene mas conducir por la ciudad para comprar “fresas orgánicas” en el campo o debería ir al supermercado a comprar las que vienen de otra ciudad?
Sin una lista, puedes darte cuenta que realizar decisiones inteligentes es plenamente imposible, entonces es que comenzamos a confundir actividad con productividad.
De regreso a tu oficina: ¿Tienes una lista?. ¿Sabes que es lo que te hace falta mejorar?. ¿Puedes medir el impacto de tus decisiones diarias?
Este problema puede encontrarse en casi cualquier negocio. Por un momento asume que el objetivo de una persona en cualquier departamento es maximizar las ganancias. ¿Por que esta persona (o equipo de trabajo) deberia pasar su tiempo solucionando problemas existentes en lugar de pasar el mismo tiempo y usar el mismo esfuerzo encontrando nuevas formas de hacer las cosas con menos problemas?