Eso es lo que las hace una tormenta.
Cuando alguien describe una situación como una tormenta perfecta (“Dos servidores de respaldo fallaron al mismo tiempo, nadie lo pudo haber previsto, fue una tormenta perfecta”) es importante recordar que si el servidor de respaldo no hubiese fallado, no hubiese existido ningún problema.
Que una tormenta sea perfecta no significa que no pudiste haberla anticipado.